
Hoy 30 de diciembre mi espíritu vagabundeó por las calles
vi al fondo una bombilla alumbrando la acera
el humo que salía de un asadero
y obedecí a la orden de comer
a mediodía solo comí un café con una humita y un pan
porque quería sentirme liviano ese día
pues quería verter alcohol en mis venas,
pero al quinto vodka me sentí mal
ese espíritu bohemio que quería liberar su anarquía
que acudió a esa fiesta donde no conocía a nadie
mojó su polvora y fue a dar en un sofá
ni siquiera pude embriagarme.
Tomé mis aparejos y salí
¿Qué tiene?
Menestra con chuleta, pollo o lomo, me dijo el hombre señalándome
los pedazos de carne en la parrilla.
Deme una. ¿Si esta bueno?
Si, ya va a ver, respondió
me paso un plato tendido con dos pedazos enormes de chuleta.
Retorne a casa a pie, todavía no estaba resignado
algo tenía que pasar esa penúltima noche del año
busque libadores, conversé con un joven que se cubría con ropas
para dormir en la acera
agotado y desengañado, tomé el trolebus
en el centro me detuve a flirtear con unas chicas de la noche
para robarles miradas y palabras intimas, a sabiendas
de que no tenía el motor listo para ocuparme con ellas
y proseguí la cuesta de la casa de mi padre
con las ultimas fuerzas prendí otro cigarrillo
para escribir estas palabras.
Que mal me senti hoy, triste y viejo, recordando a mi familia que
me ha excomulgado y pretendo iniciar mi recuperacion
tomando decisiones necesarias
quiero dejar esto y esto otro y aquello y lo de más allá
y afrontar retos que me los paso esquivando o postergando
solo vislumbro alegria y serenidad
Dios me ha dado todo y depende de mi estar bien.
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